El Libro del Cóndor
El Libro del Cóndor
Fotografías de Hernán Canuti
El cóndor andino (Vultur gryphus) es el ave voladora más grande del planeta.
Los adultos llegan a medir hasta 1.30 metros de altura, 3.30 metros de envergadura y pesan hasta 12 Kg. los machos y 10 Kg. las hembras.
Poseen la cabeza desnuda y relativamente pequeña, de color generalmente rojizo, aunque el mismo puede cambiar según el estado de ánimo del animal; pico de borde muy cortante y terminado en gancho. Las alas son largas y anchas y las patas, no prensiles, poseen uñas cortas y poco curvas, y con la inserción del dedo posterior elevada.
Las mismas están adaptadas para la marcha y para la sujeción de la carroña, no para la caza.
El plumaje juvenil de ambos sexos es de color
marrón hasta alcanzar en mudas sucesivas el característico plumaje negro-azuloso
de los adultos. Una ancha banda blanca resalta en el dorso de las alas y un nítido collar blanco, no completamente cerrado al frente, protege la desnuda piel del cuello.
Los Andes son la columna vertebral de Sudamérica; donde cielo y tierra comparten un místico guardián, el Cóndor.
Ave sagrada de los pueblos originarios de Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela.
El espiritu del hombre andino supo conectarse con el espíritu del "Kuntur" (cóndor) y aprendió todos sus secretos, todas las señales.
En su Cosmovisión, los Sabios quedaban tendidos en el suelo, dejando su cuerpo en lo alto de los andes, donde su espíritu viajaría con el espíritu del Kuntur hacia otros espacios, otras galaxias, a eso llegaron Nuestros Abuelos.
El hombre espiritual andino no habla con dios, habla con el cóndor, es él quien eleva la plegaria.
Cómo puede ser que hoy le declaremos la guerra, nosotros, los recién llegados. Lo único que tenemos es la ignorancia de no saber vivir en armonia con nuestro ambiente. La única forma es saber qué significa la palabra respeto, qué significa la palabra honrar, no nos enseñan a honrar. En todas las comunidades originarias es el principio de la enseñanza. Honrar la vida, la Pachamama, la Madre.
Los seres humanos somos los guardianes de la vida de los animales. Si permitimos que ellos se mueran, nosotros los seguiremos.
Donde hay un cóndor,
siempre habrá felicidad.
Cóndores silvestres fotografiados en las provincias de Salta, La Rioja, Catamarca, Córdoba, Rio Negro y Chubut.
Liberaciones de cóndores de rescate: Animaná, en la ciudad con el mismo nombre, provincia de Salta. Wiracocha en la ciudad de Belén provincia de Catamarca.
Fotografías de Cóndores con banda alar (número y transmisor satelital) Proyecto de Conservación Cóndor Andino en la sierra de Pailemán (meseta del Somuncura) Provincia de Rio Negro, organismo responsable Bioandina Argentina.